Por: Anónim0
Ódiame.
Es una buena estrategia,
si no, ve y pregúntales a
todos los corazones rotos que deje
y que no me importo.
y que no me importo.
Ódiame,
y solo así podrás seguir
adelante.
Soy una mala persona y
una perra egoísta.
Ódiame,
solo así podrás dormir
tranquilo por las noches.
Tengo muchos secretos que
nadie «tu» sabe.
Uno de ellos es que
fuiste el remplazo del segundo corazón que rompí (y me rompió),
por eso deberías odiarme.
Toda esta mierda, inicio
por ello.
Yo necesitaba cariño y
atención, pero no de esa manera,
de esa manera no.
Así que realmente no
importa,
ódiame.
Y con el tiempo podrás
superar(me).
De ella sabía muchas
cosas,
y reconocía hasta su - ahora-
odioso olor a palomitas con mantequilla,
pero de ti no se mucho
más que lo que veía a través de las gafas.
Ódiame.
Pues verás,
quería que fueras lo que
no pudiste ser.

No hay comentarios:
Publicar un comentario